Cuándo llevar a tu hija/o Adolescente a Terapia

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Estas son algunas de las  señales indicativas de que nuestros hijios  podrían beneficiarse de un proceso terapeútico:

  • Su estado de ánimo está influyendo negativamente en su funcionamiento escolar, social o familiar.
  • Presenta baja autoestima, conductas autodestructivas o auto reproches frecuentes.
  • Muestra cambios significativos en hábitos de sueño o alimenticios.
  • Ha abandonado actividades que le gustaban alejándose de sus amigos o familiares.
  • Tiende al aislamiento y tiene sentimientos de soledad, timidez o dificultad para incorporarse a grupos nuevos.
  • Está viviendo alguna situación de pérdida (divorcio, muerte de algún familiar…) y le está perturbando más de lo normal.
  • Hay problemas constantes entre el adolescente y alguno de sus padres o ambos.
  • Su relación con la familia es agresiva y tiene problemas para comunicarse.
  • Presenta frecuentes ataques de ira y cambios bruscos de su estado de ánimo.
  • Tiene síntomas de conductas adictivas (alcohol, drogas, internet…)
  • A menudo se muestra desafiante con la autoridad, tanto con los padres como con los profesores y otros adultos de referencia.
  • Tiene dificultades para decidir lo que quiere respecto a su vida.
  • Tiene problemas de relación con los iguales.
  • Presenta enfermedades psicosomáticas: dolor de cabeza, migrañas, gastritis, etc.
  • Tiene dificultad para definir su orientación sexual o para expresarla.
  • Se muestra deprimido y tiene actitudes negativas acompañadas de falta o aumento de apetito, dificultad para dormir o fantasea con ideas relacionadas con la muerte.