LA CULPA

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El montón de cosas inútiles, entre las que se encuentran los escrúpulos, se reúne dos veces por la mañana y cuatro por la tarde. Pero en vez de ayudarse a encontrar una solución, se echan mutuamente la culpa. Lo peor es cuándo se reúnen por la noche: se sientan todos en la almohada, lo más cerca posible de la cabeza, y roen los sueños como si fueran la carne pegada a los huesos. Entre las cosas inútiles están las cometas sin viento, los vientos sin cielo, los remordimientos sin más.

Receta para no sentirse culpable

Convertir la culpa en un error, entonces se aprende.

Mejor roer un trozo de queso duro que un pensamiento.

Encontrar una tormenta y mojarse; es mucho mejor que atormentarse.

Puedes echarle la culpa a otro, aunque no es aconsejable porque no aprendes nada y haces mucho daño.

Una vez al mes, como si fuera una alfombra, airear al yo: mascota inclasificable que vive dentro de los humanos.

(Eva Manzano y Mónica Gutierrez)