La raíz del Miedo

La raíz del miedo

En una ocasión se le pidió a un filósofo muy respetado que explicara cuál era el mayor obstáculo que un ser humano tenía que superar para vencer sus miedos: “El mayor obstáculo siempre es uno mismo”.

El Filósofo aseguró que un perro se lo había enseñado: “Paseando por la orilla de un río vi a un perro que se moría de sed. El animal apenas se atrevía a acercarse al agua pues, cada vez que lo hacía, confundía su propio reflejo en el agua con el de otro animal. Tenía tanto miedo a ser atacado que no paraba de ladrar y permanecía a metros de la orilla. Sin embargo, tal era su sed, que finalmente se lanzó al agua. El otro perro, que era su obstáculo, desapareció. Y así fue como, al enfrentarse a su supuesto enemigo, aquél perro se venció a si mismo y pudo saciar su sed.